DERECHOS DE LAS PERSONAS
CON DISCAPACIDADES
Los Derechos Humanos son universales e inherentes,
claramente las personas con discapacidad son poseedores de estos; sin embargo,
aún hace falta mucho trabajo social para que este grupo salga de ese estado de
vulnerabilidad. Según el Artículo 1 de la ‘Convención Sobre Los Derechos De Las
Personas Con Discapacidad’, las personas con discapacidad incluyen a aquellas
que tengan deficiencias físicas, mentales, intelectuales o sensoriales a largo
plazo que, al interactuar con diversas barreras, puedan impedir su
participación plena y efectiva en la sociedad, en igualdad de condiciones con
las demás.
En el año 2006 se proclamó la Convención sobre los Derechos
de las Personas con Discapacidad en las Naciones Unidas y en El Salvador fue
ratificada en 2007, convirtiéndose en Ley de la República. Han pasado casi 15 años de vigencia de esta ley en El Salvador, tiempo suficiente para que
rindiera frutos; pero la realidad es que las personas con discapacidad siguen
siendo un grupo vulnerable al que día a día se le violentan e irrespetan sus
derechos.
Las discapacidades se clasifican en físicas, sensoriales,
intelectuales y psicosociales o mentales; estas son barreras que impiden su
participación plena y efectiva en la sociedad. Por ejemplo la pérdida física de
una extremidad o de su funcionalidad habitual, discapacidad visual y la
auditiva.
Todos los seres humanos tenemos derecho a ser tratados con
justicia, igualdad y respeto; eso incluye ser llamados de la manera correcta.
En nuestra sociedad, a menudo se llama a las personas con discapacidad de una
manera irrespetuosa, no adecuada e incorrecta; de manera generalizada se les
debería llamar “PERSONA CON DISCAPACIDAD”, la diferencia radica en que al
término a utilizar siempre le anteceda la palabra “persona”, por ejemplo decir
“persona con discapacidad visual / auditiva” o “persona ciega / sorda” en lugar
de solamente decir “ciego” o “sordo”.
Hablando del aspecto educativo, no es un secreto que las
personas con discapacidad son víctimas de burlas, discriminación, desprecio,
indiferencia, abuso e irrespeto; esa cultura podría comenzar a cambiarse desde
los hogares y centros educativos salvadoreños. Es necesario que se cree
conciencia del respeto que todos merecemos en la sociedad, las entidades
correspondientes deberían incluir contenidos educativos de esta temática desde
los niveles escolares bajos hasta la educación superior. Si se les enseña esto
a los niños de hoy, tendremos adultos respetuosos en un par de años. Sin
olvidar que las autoridades, maestros, jóvenes y adultos en general debemos ser
ejemplo para estos niños, no podemos pedirles que llamen a una persona con
discapacidad con respeto si nosotros mismos no lo hacemos.
Sería de mucho beneficio que se crearan campañas de
concientización y educación para la convivencia con las personas con
discapacidad. El gobierno central, los gobiernos municipales y algunas
organizaciones podrían convertirse en un canal de información para la
población, por ejemplo: del lenguaje adecuado para llamar a estas personas.
Asimismo, crear espacios de atención psicológica para las personas con
discapacidad que lo deseen o que presenten sentimientos de discriminación o
bullying en sus entornos familiares, estudiantiles o laborales. Otra iniciativa
positiva sería que en los lugares de mayor afluencia de personas siempre haya
intérpretes para las personas con discapacidad auditiva, o auxiliares para las
personas con discapacidad visual o personas con discapacidad física, por
ejemplo en los bancos, centros comerciales, restaurantes, alcaldías y oficinas
gubernamentales.
No debemos olvidar que las personas con discapacidad son
sujetos de derecho, los principios rectores de la Convención sobre Derechos de
las Personas con Discapacidad menciona el respeto de la dignidad, la no
discriminación, la igualdad de oportunidades, la accesibilidad, entre otros.
Además, la Ley de Equiparación de Oportunidades para Personas con Discapacidad
establece que el Estado es responsable de proteger contra toda discriminación o
explotación, promover la educación especial, establecer facilidades
arquitectónicas para la movilidad vial. Es importante que siempre haya
parqueos, cajas de supermercado y filas exclusivas para las personas con
discapacidad; también que todos los edificios y establecimientos en general
eliminen las barreras del entorno para garantizar la movilidad vial (colocar
rampas, no solo gradas).
Al igual que los demás, tienen derecho a un empleo digno,
educación, salud, vivienda, etc. Las empresas no deberían negarles el empleo a
las personas con discapacidad por su condición, y tampoco los centros
educativos deberían negarles el derecho a la educación.
Es responsabilidad de todos que la sociedad sea un mejor
lugar para las personas con discapacidad, en el que se les provea de respeto,
iguales oportunidades, accesibilidad de movilidad vial, protección,
rehabilitación, entre otros beneficios. Ojalá poco a poco se generen las
condiciones dignas para las personas con discapacidad, desde nuestro entorno
podemos contribuir a estos cambios si les llamamos de manera correcta, les
tratamos con igualdad y respetamos las leyes que los protegen; si se eliminan
las barreras legales, físicas y de información estaremos construyendo una mejor
comunidad para las personas con discapacidad.
El derecho de la educación en las personas con
discapacidad.
El derecho de la educación es un elemento fundamental para
la formación de ciudadanos y para el desarrollo del saber, tradicionalmente la
escuela se ha configurado de una manera indiferente bajo parámetros que han
perseguido cualquier precepto menos el de la idea de una inclusión.
Esto ha acarreado problemas que se evidencian en las
grandes barreras arquitectónicas de las instituciones longevas que años tras
años deben resolverse.
Cuando se habla de educación se esta marcando de una forma
muy notoria en las visiones con respecto a la discapacidad porque en un primer
momento había una completa desatención desde el punto de vista educativo es
decir que las personas con discapacidad no merecían ser educadas no valían la
pena es algo propio modelo de presidencia y se pasa a un modelo de educación en
especial es decir que se entiende que las personas con discapacidad si tienen
la posibilidad de ingresar la ámbito formales de educación pero que en esa
situación es mejor incluir a todas las personas con discapacidades con las
mismas deficiencias en su aprendizaje y de alguna manara homogeneizar esto trae
beneficios porque se entiende que las personas con personas con discapacidad
tiene derecho a acceder a la educación lo que sucede es que puede generar
ámbitos de segregación.
Hay ciertos de estudiantes que tienen necesidades
educativas pero una parte de estudiantes que tienen necesidades educativas
especiales es decir que en escuela es quien debe crear las condiciones para que
se pueda cumplir adecuadamente y de manera efectiva el derecho a aprender de
los estos estudiantes.
El principio general es que el todo estudiante debe
concurrir a una escuela común si existen necesidades educativas especiales, hay
que promover la integración a través de apoyo y por eso se empieza a hablarse
de adaptaciones curriculares.
Si el estudiante no puede concurrir a una escuela común ni
siquiera con los apoyos y con las adaptaciones curriculares tendrá que encubrir
a una escuela especial pero siempre respetando los principios de la educación
efectiva claramente la convención de los derechos de las personas con
discapacidad reconoce y garantiza el derecho a la educación y esta educación
que tiene que ser equitativa inclusiva y de calidad.
La inclusión y educación esta en el mismo nivel serian las
dos principales para el respeto y la
promoción de los derechos de las personas con discapacidades hay algunos
autores que sostiene que la educación además
de ser un derecho es un servicio que debe proveer el estado, de esta
manera pone en cabeza del estado una mayor obligación.





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